Cuando compras tu maleta de viaje, parece que la aventura se hace más tangible. Es también un momento en el que tomas una decisión muy importante, porque de ella depende en gran medida la comodidad durante tu viaje y la cantidad de equipaje que puedes llevar contigo. Elige un destino y ponte en marcha con los consejos que te hemos preparado para que escojas la maleta de viaje más adecuada para ti.

Qué tener en cuenta a la hora de elegir tu maleta

Elegir tu maleta en función del tipo de viaje

No es lo mismo ir a pasar un fin de semana en la montaña que 15 días de crucero por el Caribe. Tu ropa, tus complementos y todo aquello que necesitas para pasar esos días de manera cómoda, cambian radicalmente en función del destino y del tipo de viaje que vayas a realizar.

También la estructura de tu equipaje se tiene que adaptar a esas particularidades para que no te falte de nada durante tu estancia. Y con esto no nos referimos únicamente a la cantidad de pertenencias que puedas cargar en tu equipaje, sino a la comodidad con la que viajas.

Hay un tipo de maleta para cada viaje y cada una de ellas presenta sus ventajas y sus inconvenientes. Te mostramos un pequeño repaso de los modelos más populares:

Bolsos de viaje

Son el tipo de equipaje perfecto para quienes viajan ligero, por motivos de trabajo o por unos pocos días. Los bolsos de viaje están pensados para que lleves sólo un poquito más de lo imprescindible, eso que no te cabría en una mochila convencional. El inconveniente es que, si llevas cosas demasiado pesadas, cargar con ellas puede resultar muy incómodo.

Maletas blandas

Comparten la flexibilidad de los bolsos de viaje (por lo que tienes muchas facilidades para colocar todo tu equipaje), pero corres el riesgo de que, al facturarla, acabe siendo aplastada por otra maleta en la bodega del avión. Precisamente éste es el motivo de que se desgasten con mayor rapidez, pero a cambio proporcionan muchísima libertad (son más ligeras) y toleran mejor los golpes.

Maletas semirrígidas

Para muchos viajeros son el modelo de equipaje perfecto. Ligeramente flexibles para adaptarse mejor al contenido, no demasiado pesadas para que te puedas mover con ellas a cualquier parte y lo suficientemente duras como para resistir el hecho de ser aplastadas por otras maletas. ¿Cuál es la pega? Son bastante difíciles de lavar y no te garantizan seguridad 100 % frente a roturas o cortes.

Maletas rígidas

Son maletas pesadas e inflexibles: la capacidad es la que hay, así que no intentes apretar más el contenido de tu equipaje. Pesan más que una maleta convencional, lo que resulta un inconveniente frente a las limitaciones de transporte de las aerolíneas porque tendrás que renunciar a uno o dos kilos de contenido. Sin embargo, son maletas tan robustas que te pueden venir genial en un viaje de mucho movimiento o en el que necesites que tu equipaje esté perfectamente asegurado. Además, son extremadamente sencillas de limpiar.

Como ya has podido comprobar, la estética no lo es todo a la hora de escoger la mejor maleta para tu viaje. Valora otro tipo de cuestiones como el destino al que te diriges, la cantidad de almacenamiento que necesitas o los requisitos de seguridad del contenido de tu equipaje y ten por seguro que rentabilizarás la inversión que hagas en tus maletas.