El concepto de hogar ha experimentado muchos cambios en las últimas décadas para adaptarse a las nuevas exigencias de precio y espacio. Cada vez son más habituales los pisos y estudios de dimensiones reducidas en los que decorar habitaciones pequeñas se convierte en todo un reto. Aprovecha al máximo cada centímetro de tus estancias empleando las técnicas de decoración más efectivas y diseña un hogar sin problemas de espacio.

Decorar habitación pequeña

Cambia la percepción del espacio

¿Se puede disponer de todo lo necesario en una habitación de dimensiones muy reducidas? Por supuesto que sí. En este tipo de circunstancias no se trata tanto de un tema de espacio sino de una cuestión de percepción.

La elección de una buena decoración para las habitaciones pequeñas te va a permitir aprovecharte de las impresiones que ésta transmite, restándole importancia a los metros cuadrados. Y como la satisfacción no se mide en cifras sino en sensaciones, conseguirás resultados efectivos sin necesidad de hacer obras en casa.

Amplitud, orden, bienestar, calidez, relajación, seguridad… Cuando decoras una habitación pequeña no puedes perder de vista ninguno de estos conceptos. De ellos depende en gran medida el éxito de tu proyecto de decoración.

¿Qué debes incluir y qué debes evitar en la decoración de habitaciones pequeñas?

Las condiciones espaciales pueden suponer una limitación a la hora de elegir un estilo para tu hogar. A pesar de que siempre tienes la opción de introducir pequeñas modificaciones para adaptar el estilo que más te gusta a la dimensiones de tu casa, lo cierto es que tus preferencias personales no siempre van a ser compatibles con la realidad espacial de tu hogar.

¿Quiere decir esto que tienes que renunciar a decorar las habitaciones pequeñas con tu toque personal? No. Sólo quiere decir que antes de tomar cualquier decisión deberías tener en cuenta estas recomendaciones sobre lo que funciona y lo que no resulta tan conveniente.

Aspectos que juegan a tu favor

  • Las cortinas claras o transparentes.
  • Los estores.
  • Los textiles de fibras naturales.
  • Las paredes de color pastel, blancas, amarillas o de tonos luminosos.
  • Las rayas, tanto en los textiles como en las paredes.
  • El contraste entre una pared oscura y el resto claras, obteniendo así mayor profundidad.
  • La sensación de continuidad entre los muebles y las paredes, empleando para ellos colores similares. En este sentido, el blanco es siempre la opción más segura.
  • El techo del mismo color que las paredes o de un color más claro.
  • Los espacios de almacenamiento alternativos (por ejemplo, debajo de la cama).
  • Los accesorios transparentes y de cristal.
  • Los espejos.

Aspectos que van en tu contra

  • Los materiales oscuros y pesados.
  • Los colores estridentes y los estampados.
  • Los techos oscuros.
  • Los muebles voluminosos o de líneas redondeadas.
  • Las camas con cabecero.
  • Los elementos decorativos de grandes dimensiones.
  • Las estanterías cerradas.

Ahora que conoces estos trucos para la decoración de habitaciones pequeñas, ya puedes empezar a hacer magia. Diseña espacios más amplios y con mayor capacidad sin tener que hacer obras y garantizando las mismas prestaciones que en las estancias más grandes.