El tránsito entre la niñez y la adolescencia no es fácil para los hijos, ¡y tampoco para los padres! Una de las primeras demandas en esta etapa de la vida es la de cambiar el estilo del dormitorio. Pero no te preocupes. Aunque las ideas de tus hijos te parezcan algo que se escapa del presupuesto, seguro que logras metértelos en el bolsillo con estas sencillas recomendaciones que, además, no te van a suponer un desembolso importante.

Ideas para decorar dormitorios juveniles

¿Qué necesitas para decorar una habitación juvenil?

Lo primero de todo, armarte de paciencia. Lidiar con un adolescente no siempre resulta sencillo, pero seguro que con los trucos que te explicamos en este post logras llegar a un acuerdo.

Las necesidades de tus hijos van cambiado a medida que se hacen mayores y con ellas, las características de su espacio más personal. Con todo, una habitación juvenil no es un territorio completamente nuevo que debas empezar a construir desde los cimientos. Puedes recuperar parte de la decoración y del mobiliario que ya tenías, sólo que dándole un enfoque totalmente diferente.

Si en un dormitorio infantil lo más importante era el espacio, la comodidad y la fantasía, en una habitación juvenil lo más importante va a ser la funcionalidad. En este sentido, no pienses tanto en lo que necesitas para decorarla sino en lo que tal vez ya no te hace falta. De este modo encontrarás nuevos espacios o nuevos usos para tus muebles, y eso ya es un cambio significativo.

El espacio de trabajo va a cobrar cada vez mayor protagonismo: haz lo posible para aprovecharlo al máximo. No puede faltar una mesa amplia, una silla cómoda y una estantería en la que almacenar libros, apuntes y objetos personales. Piensa que es posible que los armarios no den más de sí en esta etapa de la vida de tus hijos, así que todo lo que sean soluciones de almacenaje con cajones, cestas o estantes multifuncionales les vendrá de perlas.

Un espacio hecho a su medida

Los muebles, la disposición de estos, las tonalidades elegidas, la ropa de cama… Todos los elementos que conforman la decoración de una habitación juvenil son susceptibles de ser modificados pero, al final, quienes van a ponerle a la estancia ese toque distintivo y personal son tus propios hijos.

Puede ayudarles a construir este espacio hecho a su medida con algunos consejos sobre el aprovechamiento de su “territorio”. Estos son algunos aspectos de decoración básicos:

  • Sacarle partido a la luz natural orientando el espacio de trabajo de tal manera que esté iluminada la mayor parte del día.

  • Combinar luz ambiente con luz focal (por ejemplo, junto a la cama, en el escritorio, sobre un espejo…), con la posibilidad de añadir algunos toques de color (en este sentido, los LEDs de colores en tiras o en redes funcionan genial y le darán un toque muy moderno a la estancia).

  • Emplear vinilos y cenefas decorativas es una solución muy práctica para no dejar las pareces vacías. Además, te resultará mucho más cómodo renovar el estilo de la estancia si en el futuro surge una nueva idea de remodelación: no dejan residuos en la pared y son muy económicos.

  • Pizarras, tableros y portapapeles son recursos de gran utilidad para colgar fotos, dejar mensajes y, en definitiva, para hacer más personal la decoración del cuarto.