Cualquier proceso creativo es muy divertido y gratificante. Pero aún lo es más cuando lo hacemos con el objetivo de que los más pequeños de la casa se sientan a gusto en su espacio particular. Éste es un buen momento para dejar volar a la imaginación con unos trucos para la decoración de habitaciones infantiles que te harán disfrutar como un niño.

Ideas para decorar habitaciones infantiles

La distribución y el mobiliario de una habitación infantil

Las habitaciones infantiles se caracterizan por ser un espacio tanto de juego como de descanso. La elección de los muebles adecuados y su correcta disposición te permitirán encontrar el equilibrio perfecto entre estos dos aspectos que conforman el eje principal sobre el que debe articularse el diseño del dormitorio de tus hijos pequeños.

  • Hay que optar por un tipo de mobiliario de líneas depuradas que favorezca a la creación de un espacio seguro. Nada de aristas ni de acabados puntiagudos. Los materiales han de ser robustos y resistentes pero adaptados a los niños y al desgaste que va a suponer su uso continuado.

  • No conviene sobrecargar la estancia (incluso si se trata de una habitación de grandes dimensiones) ya que la parte lúdica va a tener especial protagonismo. Es interesante dejar algún espacio diáfano que sirva para convertir el suelo en una zona de juego y de trabajo. Una alfombra es una solución óptima para sacarle mayor provecho a la estancia no ya como lugar de descanso sino como un espacio personal que tus hijos pueden compartir con sus amigos para jugar o para hacer los deberes.

  • Por último, antes de adquirir muebles ten en cuenta las necesidades de almacenamiento: ropa, juguetes, material de deporte... Las habitaciones infantiles necesitan de muchos espacios para guardar de manera ordenada todas las pertenencias de tus hijos. Las camas con cajones resuelven muy bien los problemas de espacio en las estancias más pequeñas, pero si prefieres optar por otro tipo de soluciones, siempre puedes reestructurar el interior de los armarios o cómodas empleando separadores o cajones de tela apilables. Y por supuesto, no te olvides de las paredes y de lo práctico que resulta colgar cosas de ellas: desde unos ganchos en los que colocar el abrigo o la mochila hasta unas baldas estratégicamente colocadas para que tener a mano lo más importante. Cuantas menos cosas queden sueltas por el suelo, mayor será el espacio efectivo del que disponga tu hijo en su habitación.

Ideas originales para un espacio muy personal

No se puede concebir la decoración de un dormitorio infantil sin los accesorios. La decoración de una habitación infantil admite infinidad de complementos originales orientados a generar ese entorno de fantasía en el que a cualquier niño le gustaría vivir.

Puedes empezar por elegir un color para las paredes que se salga de lo convencional. Este tipo de estancias admite muy bien los colores llamativos como el azul, el violeta, el verde… Si optas por ellos, lo mejor es equilibrar la fuerza de estas tonalidades con mobiliario de color blanco, para no sobrecargar la estancia. En cualquier caso, si te gusta más el blanco tradicional, puedes añadir un toque muy personal colocando vinilos, tablones de corcho en los que colocar fotografías o pizarras en las que dibujar. En definitiva, todo aquello que suponga un estímulo para la creatividad de tus hijos.

Por otro lado, puedes añadir accesorios divertidos y funcionales al conjunto del mobiliario como pufs, cojines, bancos o butacas. Estos últimos, si además disponen de cajón de almacenaje, mejor que mejor. Eso sí, antes de lanzarte a comprar complementos, visualiza la idea final del diseño de una habitación infantil: luminosidad, calidez y espacio para que tus hijos se diviertan en un entorno estimulante, seguro y confortable.