Las dos son una solución perfecta para asegurar la calidez y comodidad de tu descanso. Pero aunque a menudo estos nombres se utilizan de manera indistinta, colchas y edredones son dos tipos de ropa de cama diferentes. En cuanto conozcas las particularidades de cada uno de estos complementos para el hogar, te darás cuenta de que, en función de las circunstancias y de cuáles sean tus necesidades específicas, te resultará más conveniente emplear unos u otros.

¿Qué son y cómo se emplean?

Colchas

La colcha es un tipo de textil que se aplica sobre la cama, en la capa superior, después de las sábanas o mantas que hayas empleado. Como pieza textil, su finalidad es eminentemente decorativa por lo que, salvo en contadas excepciones, no está hecha para abrigar.

Colchas

Esto no quiere decir que no vayas a encontrar colchas de diferentes espesores y que, en determinadas circunstancias, sean todo lo que necesites para un descanso reconfortante. Pero lo cierto es que al hablar de colchas, en la mayoría de las ocasiones nos referimos a unas prendas ligeras que a menudo se utilizan únicamente con una sábana debajo y que se emplean sobre todo en las épocas más calurosas del año.

Edredones

El edredón sí que es una prenda de abrigo. Para empezar, siempre es más grueso y pesado que una colcha convencional y, aunque se presenta también en infinidad de modelos, su objetivo no es tan ornamental como el de las colchas.

Edredones

Cuando adquieres un edredón lo haces porque existe una necesidad real de protegerte de las bajas temperaturas. Su relleno acolchado, de fibra sintética o plumón, ofrece una calidez extraordinaria para que te sientas cómodo y resguardado cuando te metes en la cama. Es un tipo de ropa de cama más bien orientado a las épocas de frío y comparte con la colcha la particularidad de que el relleno, independientemente de su grosor, no se puede extraer ya que es una prenda cosida.

Tipos de colchas y tipos de edredones

En la categoría de colchas o cobertores de cama se pueden diferenciar varios tipos de prenda:

  • Colchas ligeras o decorativas simples: tienen muy poco grosor y se superponen a la cama con fines meramente decorativos. Son colchas sin relleno o guata, también denominadas colchas pañuelo por su simplicidad y ligereza.

  • Colchas bouti: son una variante con relleno algo más grueso en las que el acabado se presenta con el formato de pequeños cuadraditos. Con ellas se evita el uso de mantas junto con las sábanas en el caso de que se busque una mayor calidez en la cama. Está considerada una prenda de entretiempo.

  • Copicolchas. Son colchas con relleno similares a las bouti, pero en este caso el acabado no tiene esos característicos cuadraditos.

Los edredones también se pueden presentar en diferentes grosores, estilos y colores, adaptándose perfectamente al estilo de todo tipo de dormitorios:

  • Edredones con volantes: son edredones con vestiduras laterales que imprimen elegancia al conjunto de la decoración. Esos volantes no llevan relleno y presentan una bonita caída por los costados de la cama.

  • Edredones conforter: son edredones de una sola pieza, provistos de una botonera que sirve para dejar bien marcados los vértices de la parte inferior de la cama y crear una sensación de que todo encaja perfectamente.

  • Edredones ajustables: son los que más se ajustan al colchón y por ello se utilizan mucho en las camas nido de las habitaciones infantiles.