A pesar de que se trata de prendas más bien indicadas para los meses más cálidos, las colchas reúnen una serie de características que las convierten en un tipo de textil polivalente. Si bien no pueden competir con mantas o nórdicos, lo cierto es que existen muchas formas de emplear una colcha durante todo el año. El secreto está en saber escoger la colcha adecuada para cada momento.

Consejos para elegir la colcha adecuada

¿Qué debes tener en cuenta al elegir una colcha?

Más allá de las particularidades de cada tipo de tejido, hay dos aspectos fundamentales que no debes perder de vista a la hora de escoger la colcha más adecuada para tu dormitorio: las medidas y el uso que le vas a dar.

  1. Medidas de la colcha: las medidas de una colcha están determinadas por la combinación de dos aspectos. Por un lado está el tamaño de la cama (ya conoces los estándares: 90, 105, 135/140, 150/160, 180 y 200 cm) y por otro lado, el grosor del colchón y la base del somier (salvo excepciones, no suele exceder de los 50 cm desde la superficie de éste hasta el suelo).

    Los tamaños de las colchas también se ajustan a estos estándares de tal manera que los fabricantes ofrecen opciones correctamente dimensionadas para que la caída lateral de la tela sea de alrededor de 45 cm. De este modo, la cama queda siempre cubierta sin que la colcha toque el suelo.

  2. El uso de la colcha: escoger entre un tipo de tejido u otro está en función de la época del año en la que vayamos a emplear la colcha o del uso que le vayamos a dar a ésta. Si se trata de una colcha decorativa, no tiene demasiada relevancia el material pues lo que importa es el estilo de la confección (bordados, pedrerías, estampados…). En cambio, si se trata de una colcha funcional, habrá que pensar en un tejido más allá de lo ornamental. Las telas tupidas y con bastas cortas son ideales para el día a día porque ofrecen una mayor resistencia al desgaste.

    Además, si se trata de una colcha de diario, asegúrate de que tanto su tejido (algodón, seda, poliéster…) como su relleno te resultan cómodos. Si vives en un sitio en el que aún refresca durante las noches de verano, opta por las colchas boutí: su fino relleno te aportará una sensación de calidez muy agradable. También las de piqué, con ese ligero relieve en la tela, son muy recomendables como ropa de cama de entretiempo.

¿Puedo emplear una colcha durante el invierno?

Es cierto que en el mercado existen otras opciones más cálidas para los meses en los que la bajada de temperaturas es más notable, sobre todo cuando llega la hora de meterse en la cama. Sin embargo, no tienes por qué renunciar a tu colcha favorita si sabes combinarla con otro tipo de textiles que te aseguren la calidez y la protección que necesitas para un descanso adecuado.

En este sentido, es de destacar que hay colchas que tienen un uso meramente decorativo y que funcionan sólo como la parte visible de tu ropa de cama. Este tipo de colchas, a pesar de emplearse también durante el invierno, por lo general no son ni pesadas ni con mucho relleno, en tanto que lo importante no es tanto su grado de calidez como el diseño que lucen y que tan bien le sienta al conjunto de la decoración de tu dormitorio.

Estrictamente hablando, no son las colchas más funcionales, sin embargo te vendrán de perlas si vas a emplearlas con mantas gruesas. De este modo tendrás una cama mullida sin que visualmente resulte demasiado voluminosa. Además, no tendrás que preocuparte por si vas a estar o no cómodo entre las sábanas: en tanto que se trata de un accesorio meramente decorativo, la mayoría de las veces este tipo de colchas ornamentales están pensadas para que las quites cuando llegue el momento de irse a dormir.