En un pasillo, en un dormitorio o en el salón. Las alfombras son un complemento versátil en la decoración de tu hogar y pueden utilizarse prácticamente en cualquier estancia.

Pero más allá del aspecto decorativo, no hay que olvidar que las alfombras son también un elemento funcional de la casa sobre el que pisas a diario, juegan los mas pequeños o tus mascotas encuentran un lugar en el que recostarse.

Por este motivo, mantenerlas limpias y desinfectadas es muy importante para tu salud.

Como limpiar alfombras

Higiene y mantenimiento de las alfombras de casa

Pocas cosas hay tan reconfortantes como descalzarse al llegar a casa y caminar cómodamente sobre una alfombra.

Estos accesorios de decoración aportan una gran calidez y confort a tu hogar, pero también es cierto que, al estar en el suelo, las alfombras acumulan más polvo y suciedad que cualquier otro elemento decorativo de la casa.

Para que tus alfombras luzcan un aspecto limpio, conservando intactos sus colores y texturas, es necesario que lleves a cabo un mantenimiento habitual.

Este tipo de limpieza la puedes realizar con una periodicidad semanal utilizando la aspiradora, simplemente para evitar que se acumulen el polvo, los gérmenes, los ácaros y cualquier otro tipo de amenaza microscópica que pueda suponer un riesgo para tu salud respiratoria.

Adicionalmente, y con una frecuencia mucho más amplia (entre una y dos veces al año, en función del uso y la ubicación de la alfombra), se recomienda realizar una desinfección de los tejidos.

Es un proceso de limpieza más profundo que resulta indispensable en los hogares con mascotas y niños pequeños.

3 trucos para mantener la higiene de tus alfombras

Cuando las alfombras de casa han acumulado demasiada suciedad o cuando sus tejidos de fabricación son extremadamente delicados, lo más cómodo es que las lleves a un centro de limpieza especializado.

Sin embargo, el mantenimiento rutinario de las alfombras y su higienización periódica, es algo que puedes realizar tú mismo desde casa y sin necesidad de emplear productos o herramientas profesionales.

Estos son algunos trucos caseros para mantener tus alfombras limpias y desinfectadas de un modo fácil y económico:

  1. Elimina el olor de las alfombras empleando sal. Espolvorea toda la superficie con sal común de mesa y enróllala apretando muy bien hasta formar un cilindro compacto.
    Ata la alfombra en esta posición y deja que la sal actúe sobre el tejido durante algunas horas. A continuación, desenróllala y pásale la aspiradora. La sal absorbe muy bien la humedad, responsable en gran medida de esos malos olores.

  2. Para acabar con las manchas puntuales sobre la superficie, lo mejor es emplear amoníaco. Es un producto muy fuerte, por lo que hay que disolverlo bien en agua tibia y emplear guantes durante su manipulación. Utiliza una proporción de un litro de agua por 100 ml de amoníaco y mézclalo en el interior de una botella con pulverizador.
    Rocía la zona manchada con la mezcla y ayúdate de un cepillo para frotar la superficie de la alfombra e ir eliminando la suciedad. Cuando acabes, deja que la alfombra se seque al aire y ventila la habitación. Si reduces la proporción a 1 litro de agua / 50 ml de amoníaco, podrás utilizar esta mezcla para desinfectar la totalidad de la alfombra.

  3. Con alfombras de pelo largo o algo más delicadas, recurre a un truco más natural: el vinagre blanco. Con 50 ml de vinagre y 250 ml de agua habrás fabricado un potente desinfectante natural totalmente inocuo para tu salud.
    Cuelga la alfombra en un lugar aireado y pulveriza el producto sobre su superficie. No te preocupes por el fuerte olor inicial: se vaporizará en unas horas, en cuanto la alfombra se haya secado por completo.