Las alfombras de yute son esas de aspecto rústico que parecen estar hechas de tiras de paja entrelazadas.

Precisamente por el atractivo entramado que presentan, pueden dar la impresión de ser extremadamente delicadas, pero lo cierto es que son alfombras muy resistentes y puedes lavarlas tú mismo en casa sin ninguna dificultad.

Cómo limpiar alfombras de yute

¿Qué debes tener en cuenta a la hora de limpiar una alfombra de yute?

El yute o arpillera es una fibra natural que se emplea en numerosos complementos del hogar: muebles, cestas y, por supuesto, alfombras.

Las fibras de yute puras son uno de los materiales más suaves en el diseño de alfombras, pero lo más habitual que es los fabricantes las combinen con otras fibras sintéticas para dotarlas de una mayor resistencia y colorido.

En cualquier caso, y a pesar de que no son un complemento del hogar excesivamente delicado, al tratarse de una alfombra, es normal que con el paso del tiempo empiecen a sufrir las consecuencias del uso reiterado, la acumulación de polvo o las inevitables manchas.

Por todo ello, te mostramos una manera sencilla de mantener tus alfombras de yute limpias y relucientes como el primer día.

Limpiar alfombras de yute en 4 sencillos pasos

Lo primero que debes tener en cuenta es que el yute es un material muy natural, de manera que en el proceso de limpieza nunca se deben emplear productos químicos agresivos.

Partiendo de la base de que se trata de una opción de decoración muy ecológica, trataremos de darle un tratamiento igual de natural.

  1. Al menos dos veces por semana, aspira tus alfombras de yute.
    Para ello puedes emplear una aspiradora normal o una de tipo seco – húmedo.
    Esta es la mejor manera de extraer el polvo que se queda acumulado entre sus fibras, por lo que se recomienda aspirarlas tanto al derecho como al revés.

  2. En el caso de que existan manchas superficiales en tu alfombra de yute, aplicarás una mezcla muy concentrada de agua con sal y, en casos excepcionales, unos polvos de limpieza en seco poco abrasivos.
    A continuación, sacude muy bien la alfombra fuera de casa o mejor, aspírala tal como te explicamos en el punto anterior.

  3. ¿Se trata de una mancha sólida? También tiene solución.
    Trata de reblandecerlas con un poco de agua y luego ráspalas con un cuchillo sin filo.
    Cuando hayas extraído la suciedad, cepilla la mancha con un cepillo de cuerdas duras para llegar a las partes más profundas y acaba eliminando los restos con ayuda de la aspiradora.

  4. Cuando se derrame líquido sobre la alfombra de yute, lo mejor es actuar con rapidez.
    El método más adecuado en este tipo de casos es el de la absorción, ya que de otra manera lo único que conseguirás es que la mancha se expanda sobre el tejido.
    El agua con gas ayuda a neutralizar algunas sustancias: aplica un chorrito sobre la mancha y luego sécala con un trapo absorbente.
    Y sobre todo, no olvides secarla muy bien para que las fibras no se pudran.
    Puedes utilizar para ello un secador de mano.

Como medida adicional de mantenimiento, puedes emplear un sellador de yute. Son una especie de trapos impregnados con una sustancia que reduce a capacidad de absorción de las fibras y, por lo tanto, ayuda a prevenir las manchas.