Cada vez son más los fabricantes de alfombras que emplean productos especiales sobre los tejidos para hacerlos más resistentes a la suciedad. Con todo, no encontrarás en el mercado ninguna alfombra a prueba de manchas y, tarde o temprano, tendrás que enfrentarte al momento de lavarlas. ¿Tienes vaporeta en casa? La limpieza de alfombras con vapor es muy efectiva, siempre y cuando tengas en cuenta algunas consideraciones previas.

Cómo limpiar alfombras con vaporeta

¿En qué consiste el lavado con vaporeta?

Como su propio nombre indica, se trata de un lavado en el que el vapor es el elemento protagonista. El mecanismo es muy sencillo de entender. La vaporeta funciona, en esencia, como una herramienta rociadora provista de una bomba que va conectada a un motor. Cada vez que activas el pulsador, la máquina desprende un chorro de vapor ‘seco’ que, gracias a la temperatura y a la presión con la que sale disparado, penetra de forma extraordinaria en el interior de los tejidos.

¿Cuál es la principal ventaja de limpiar alfombras con vaporeta? Que este sistema no solo deja los tejidos relucientes, sino que además, gracias al calor del vapor que expulsa, higieniza tus alfombras y las libera de ácaros, microbios, bacterias o cualquier otro tipo de amenaza. ¿Desventajas? Sí, también tiene alguna que otra. Para empezar, que su precio puede ser bastante elevado (aunque lo amortizarás con unas limpiezas extraordinarias). Y por otro lado, que no todos los tejidos admiten este tipo de limpieza. Así que antes de ponerte manos a la obra, consulta la etiqueta del fabricante y asegúrate de que tu alfombra es compatible con la limpieza en seco (los sabrás por el símbolo de un círculo).

Procedimiento para una limpieza de alfombras con vaporeta

Antes de empezar, conviene que tengas en cuenta un detalle. La limpieza de alfombras con vapor está más orientada al mantenimiento y la higienización de los tejidos que a la eliminación de manchas. ¿Por qué es importante esta advertencia? En ocasiones, las alfombras pueden presentar manchas considerables y la acción del vapor podría empeorarlas. Si este fuera el caso, antes de utilizar la vaporeta sobre tu alfombra, procura tratar la mancha de manera independiente.

Una vez que estés listo para proceder, sigue los siguientes pasos:

  1. Cubre los muebles de la estancia en la que vayas a trabajar para evitar que absorban humedad.
  2. Rocía toda la superficie de la alfombra con la vaporeta y desplázala sobre ésta con movimientos lentos, empujándola con delicadeza sobre el tejido.
  3. No dejes que la alfombra se moje en exceso por efecto del vapor. Precisamente por este motivo, la limpieza de alfombras con vaporeta se suele realizar a comienzos de verano.
  4. El proceso de secado es muy importante. Tiene que ser lo más rápido posible para evitar que la humedad se instale en el tejido y, como consecuencia, aparezcan hongos. Si puedes tender la alfombra en el exterior, sin luz directa del sol, mucho mejor. Si no, ventila muy bien la estancia. Y en el caso de que no puedas abrir las ventanas, enciende calefactores, aire acondicionado o ventiladores y conecta un humidificador (si dispusieras de uno).