Los textiles del hogar comparten un aspecto en común: cada uno de ellos tiene sus particularidades.

Lavar unas sábanas, una alfombra, unas mantas o un edredón exige tener en cuenta las características específicas de cada tipo de prenda.

Características que, en algunos casos, no permiten que el lavado se realice en máquinas automáticas.

¿Por algún motivo tu colcha no es compatible con la lavadora? No hay por qué alarmarse: un buen lavado a mano puede sacarte te este apuro.

Cómo lavar una colcha a mano

El lavado manual de colchas es compatible con todos los tejidos

La principal ventaja de los lavados que se realizan de manera manual es que permiten tratar con tejidos más delicados (excepto los que obligatoriamente necesitan ser lavados en seco).

Cualquier colcha que puedas meter en la lavadora, también puede ser lavada a mano, pero no al revés. Entonces, ¿por qué elegir el lavado manual?

En ocasiones no se trata de una elección personal sino de una obligación. Es posible que tu colcha incluya materiales, texturas o bordados que no te permitan el uso de la lavadora.

O tal vez consideras que, a pesar de ser un artículo relativamente ligero, no resultaría conveniente meterlo en la lavadora a riesgo de que su peso en mojado pudiera dañar los cojinetes del tambor.

Sea cual sea el motivo por el que vas a lavar tu colcha a mano, estos son los aspectos que nunca debes obviar:

  • Necesitas un recipiente lo suficientemente grande para que quepa la colcha totalmente cubierta de agua.
    Para ello puedes emplear una palangana o barreño de grandes dimensiones, pero lo ideal sería limpiar bien la bañera de casa y colocar la colcha en su interior.

  • Remoja la colcha siempre con agua fría ya que el agua caliente, aunque elimina mejor las manchas más profundas, podría hacer que los tejidos encogieran.
    Mientras viertes agua en la bañera, presiona la colcha por diferentes puntos y asegúrate de que está igual de empapada por todos lados.

  • Vierte en el agua del recipiente la proporción de detergente correspondiente al tamaño y peso de la colcha.
    El uso de bórax o bicarbonato sódico incrementará las propiedades blanqueantes del detergente.
    Para que haga efecto, remueve cada cierto tiempo durante un período aproximado de 60 minutos.

  • Para el enjuague de la prenda también debes emplear agua fría.
    Vacía y llena la bañera o recipiente varias veces hasta que el agua del enjuague no salga turbia.
    Es un proceso en el que deberás emplear bastante tiempo si quieres obtener los resultados deseados.

  • Una vez aclarada, escurre la prenda todo lo que puedas retorciéndola en una y otra dirección hasta sacarle la máxima cantidad de agua posible.
    Antes de tenderla, golpéala ligeramente para recolocar el relleno en el caso de que se haya desplazado y no esté distribuido de manera regular.
    Si la vas a meter en la secadora, emplea un programa para prendas delicadas.
    Y si prefieres un secado al aire, colócala en el respaldo de varias sillas u ocupando la totalidad del tendedero, pero no emplees nunca la línea porque la colcha podría deformarse por el peso del agua en los bordes.