El edredón de plumas o plumón pertenece a esa categoría de prendas delicadas con las que debes tomar algunas precauciones a la hora de un lavado automático. Cuando se producen cambios de temporada y necesitas incrementar la calidez de tu ropa de cama, los edredones de plumas abandonan su hueco del armario y recuperan todo su protagonismo. Es también el momento de que recuperen su higiene.

Edredón de plumas

La calidad de tus edredones nórdicos de plumas y los lavados automáticos

Por una cuestión de limpieza y de preservación de calidad, es recomendable que tus edredones nórdicos de plumas pasen por la lavadora al menos en dos momentos clave: justo después de que los retires de la cama para meterlos en el armario y cuando los recuperes de su rincón para volver a colocarlos en la cama. Puede resultar algo engorroso, pero piensa que es una situación que como mucho vas a tener que repetir un par de veces al año.

Tanto el material de fabricación como sus acabados van a determinar cuál es el mejor modo de proceder a su limpieza, pero lo que ya puedes dar por hecho es que se trata de una prenda delicada y que, por lo tanto, ése es el programa que debes seleccionar en tu lavadora. Lo puedes hacer en casa sin problemas para esos lavados puntuales, pero lo ideal es que cada 4 años aproximadamente los sometas a un lavado en seco para prolongar su vida útil.

¿Y para secar tus edredones de plumas?

A menos que exista una recomendación o prohibición expresa del fabricante, no hay ningún motivo por el que no puedas introducir tu edredón de plumas en la secadora. Eso sí, no olvides hacerlo a temperaturas bastante bajas para evitar que se dañe el material de fabricación y asegúrate de que el relleno queda desapelmazado tras su paso por la lavadora.

En el caso de que los seques al aire, notarás que al sacarlos de la lavadora los edredones tienen un color grisáceo y están un poco aplastados. No hay por qué preocuparse. Sigue las pautas que te mostramos en el siguiente apartado: en cuanto se hayan secado por completo, volverán a la normalidad.

4 claves para lavar tu edredón nórdico de plumas en la lavadora

  1. Junto al edredón, introduce en la lavadora dos o tres pelotas de goma y ninguna otra prenda. Es importante ahuecar el relleno, tanto durante el proceso de lavado como durante el secado automático.
  2. Emplea un programa de lavado para prendas delicadas y la temperatura que indique la etiqueta de la prenda. En el caso de que no dispongas de esta información, opta siempre por el agua fría.
  3. Al sacarlo de la lavadora, sacúdelo con firmeza (mejor con ayuda de otra persona, porque pesará bastante). Hay que ahuecarlo, airearlo y colgarlo horizontalmente en un lugar bien ventilado al que no llegue la luz directa del sol.
  4. No utilices suavizantes, ya que estos apelmazan la pluma.

Como puedes observar, lo de lavar un edredón nórdico en casa no tiene demasiada complicación si dispones de una lavadora con suficiente capacidad para ello. Sin embargo, y no sólo porque este tipo de limpiezas requieren de cierto tiempo, lo mejor para mantener intacta la calidad y calidez de tu edredón es lavarlo con muy poca frecuencia y airearlo habitualmente.