El lavado automático de los edredones no es siempre la mejor opción. Es posible que la maquinaria que tenemos en casa no esté a la altura de las circunstancias y que, por lo tanto, no obtengas los resultados esperados.

Para esos casos siempre puedes recurrir a la opción más tradicional: lavar tus edredones a mano.

Como lavar un edredón a mano

¿Cuándo optar por el lavado a mano de los edredones?

Las lavanderías industriales y los autoservicios disponen de un tipo de maquinaria profesional que no se puede comparar a las lavadoras de uso doméstico.

En determinadas circunstancias, es mucho mejor recurrir a este tipo de servicios en lugar de complicarse con el lavado de edredones en casa.

¿Qué inconvenientes podría presentar meter tus edredones en una lavadora doméstica?

  • Que no se eliminen correctamente las manchas existentes en el tejido.

  • Que aparezcan nuevas manchas como consecuencia del uso de productos agresivos o en una cantidad que no es la adecuada.

  • Que no tengas capacidad suficiente para meter tu edredón.

  • Que se produzcan costosos daños en tu lavadora, como el desplazamiento del eje (ten en cuenta que durante el centrifugado, el edredón pesará muchísimo y la lavadora podría temblar y desplazarse de su posición).

Consejos para un correcto lavado a mano de tus edredones

Si ya has decidido que, al menos en esta ocasión, lo más adecuado es lavar tus edredones a mano, échale un vistazo a las siguientes pautas y tendrás la situación resuelta invirtiendo muy poco tiempo y esfuerzo.

  1. Tanto si se trata de un edredón de plumas como si es una prenda de fibras sintéticas, el lugar adecuado para lavarlo es la bañera.
    Allí tendrás suficiente espacio y comodidad para poder maniobrar.

  2. Asegúrate de que la bañera está bien limpia y llénala con agua templada. La justa para que la prenda quede cubierta.

  3. Utiliza un detergente suave y en la misma proporción en la que lo emplearías para su uso en la lavadora (nunca emplees lejía).
    Es importante que lo viertas en el agua muy despacio y a poca altura de la superficie, evitando de este modo la formación de espuma.

  4. Lentamente, sumerge el edredón en el agua. Una vez que esté completamente cubierto, presiónalo por diferentes lugares para que se empape bien y para eliminar las burbujas en el tejido.

  5. ¿Te has fijado en cómo funcionan los ciclos de la lavadora? Tras llenarse de agua, el bombo empieza a girar.
    Lo mismo ocurre cuando lavas a mano tu edredón: tienes que removerlo para asegurarte de que el detergente llega a todas las partes de la prenda. Para que no te canses demasiado, bastará con removerlo dos o tres veces, en intervalos de 15 minutos.

  6. Quita el tapón de la bañera y deja que se vaya toda el agua. Para escurrir el edredón, ve presionándolo suavemente contra la base de la bañera.

  7. Vuelve a llenar la bañera de agua y vuelve a escurrir el edredón como en el paso anterior. Deberás repetir el proceso de aclarado hasta que el agua salga transparente.

  8. Antes de sacar el edredón de la bañera, recuerda que, cuanta más agua le saques, será más sencillo manejarlo y prepararlo para el secado.
    Tiéndelo de manera horizontal (utilizando varias sillas, por ejemplo) y deja que se seque en un lugar bien ventilado y alejado de la luz solar directa.