Para poder disfrutar de unas bonitas cortinas durante más tiempo, es imprescindible realizar una limpieza a fondo entre una y dos veces al año. Esto no sólo te permitirá eliminar el polvo y la suciedad que se acumula en los tejidos, sino renovar la luminosidad, la frescura y el buen aroma de las estancias de tu hogar. Eso sí, debes prestar mucha atención al tipo de lavado de cortinas que efectúas para evitar que éstas encojan, comprometiendo la elegancia y la simetría de tus ventanas.

Cómo lavar las cortinas para que no encojan

La temperatura: el principal factor a tener en cuenta

Resulta obvio puntualizar que las cortinas de casa (ya sean las del salón, los dormitorios o las del comedor) van acumulando suciedad a lo largo del año. Aunque son elementos con los que no solemos interactuar demasiado, por su ubicación y las particularidades de sus materiales de fabricación, es evidente que las cortinas también son un foco de suciedad en el hogar.

El polvo y su característica pelusilla es el principal factor de suciedad en las cortinas. De manera muy puntual podría producirse una mancha más notable, pero no es lo más común. Precisamente por este motivo, lavar las cortinas en casa resulta muy sencillo, sobre todo porque no vas a tener que emplear agua caliente para deshacerte de la suciedad.

La temperatura es un factor fundamental si quieres evitar que tus cortinas se encojan durante el proceso de lavado. Un programa demasiado largo y con agua que supere los 40º C puede resultar perjudicial para tus cortinas, especialmente si están fabricadas con un alto porcentaje de algodón.

Es necesario que compruebes bien las especificaciones de la etiqueta antes de meterlas en la lavadora. Recuerda que si en ellas figura un icono con un cubo tachado, esto indica que no puedes someterlas a un lavado automático convencional, a riesgo de que se encojan o deformen en la lavadora. También el icono del cubo te indicará la temperatura óptima del agua con la que debes limpiar tus cortinas para evitar este tipo de problemas.

El algodón y el lino siempre tienden a encoger

A pesar de que cumplas con todas las recomendaciones reflejadas por el fabricante en la etiqueta, es mejor que des por sentado el hecho de que las cortinas de algodón y de lino siempre tienden a encoger (aunque sea de un modo casi imperceptible), cada vez que las mojas y especialmente durante los primeros lavados. Si vas a hacerle un dobladillo a tus cortinas después de comprarlas, ten en cuenta este detalle para dejar un poco más de distancia.

Por este motivo puedes combinar el lavado habitual con una limpieza regular empleando otros mecanismos que no impliquen mojar las cortinas. Un método muy práctico es el de pasarles por encima la aspiradora utilizando el cabezal del cepillo más alargado que tengas. Para ello, ni siquiera necesitas descolgar las cortinas de su posición. Bastará con que ventiles la habitación y deslices el cepillo por la superficie del tejido para deshacerte de las pelusillas.

Con el poliéster y el nylon no tendrás estos problemas. Son tejidos que no modifican su densidad después de pasar por el agua, de manera que podrás lavar tus cortinas en casa tanto a mano como en la lavadora sin tener que preocuparte de que se encojan.