Lino es un tejido de fibra natural resistente que presenta un aspecto muy atractivo en la tapicería del hogar. A menudo se emplea también en la fabricación de cortinas en tanto que admite infinidad de tinturas y además es muy fácil de lavar. Antes de descolgar tus cortinas de lino para lavarlas, ten en cuenta los consejos que te ofrecemos en este post.

Cómo lavar cortinas de lino

Cuándo y por qué hay que lavar las cortinas de lino

Las cortinas de casa y, especialmente las de aquellas en las que haya fumadores, mascotas o chimeneas, deberían lavarse a fondo como mínimo una vez al año. El humo, el polvo y la polución se van acumulando en los tejidos sin que te des apenas cuenta y pueden afectar a la salud respiratoria, sobre todo en el caso de niños y ancianos.

Lavar tus cortinas de lino no es sólo una cuestión de estética sino un hábito de higiene muy saludable. Por eso, aunque apenas toquen el suelo o a simple vista te parezcan limpias y no presenten manchas en la superficie, una limpieza anual en profundidad es muy necesaria.

Los meses de verano suelen ser los más habituales para la realización de este tipo de tareas. El sol y las temperaturas más cálidas facilitan enormemente el proceso de secado de estos tejidos. Así que si estás pensando en lavar tus cortinas de lino, tal vez te convenga esperar hasta esos días de calor.

Lavar las cortinas de lino de un modo rápido y eficaz

Si consultas la etiqueta del fabricante, te encontrarás con una muy buena noticia. Habitualmente las cortinas de lino admiten todo tipo de lavados: en seco, en lavadora, a mano, con vapor… Tienes numerosas opciones para la limpieza de estos tejidos, pero en este post te vamos a explicar el método más rápido y eficaz para que aproveches al máximo tu tiempo.

Lo más sencillo de todo es lavar las cortinas de lino en la lavadora. Tras descolgarlas y asegurarte de que has extraído todos los enganches metálicos o aros que empleas para colgarlas, tan sólo tienes que depositarlas en el bombo y esperar a que la lavadora haga el trabajo duro por ti.

Con todo, hay algunas recomendaciones que debes tener en cuenta para que este lavado sea verdaderamente efectivo y deje tus cortinas relucientes:

  • Utiliza un programa para prendas delicadas y con agua fría. En el caso de que las cortinas estén muy sucias, puedes emplear agua caliente, controlando que la temperatura no supera nunca los 45º, a riesgo de que las cortinas se encojan. Sobre este tema, es importante puntualizar que el lino se encoje siempre durante el primer lavado. Una opción para evitar sorpresas es comprar unas cortinas de lino prelavado.

  • En el lavado, emplea jabón puro o detergente suave. En ningún caso añadas lejía, ni aun tratándose de cortinas de lino blanco, ya que ésta debilita las fibras y, con el tiempo, termina por amarillear los tejidos.

  • La secadora es también una enemiga del lino. La mejor manera de secar tus cortinas es tendiéndolas en un lugar en el que no reciban la luz directa del sol. Recógelas antes de que esté totalmente secas ya que la fibra demasiado seca se vuelve frágil. La humedad natural de este material está entre el 6 y el 8%.

  • Si necesitas plancharlas, que sea siempre con el tejido húmedo. Cuando el lino tiene su color natural, puedes plancharlas al derecho y al revés para sacarles mayor brillo. Si se trata de lino de color, plánchalas siempre al revés.