La cama siempre tiene que ser sinónimo de confort. Al fin y al cabo, éste es el lugar que debe asegurar la calidad de tu descanso durante cada noche. El somier y el colchón son dos elementos estructurales definitorios. Pero la elección de las sábanas adecuadas será lo que marque la diferencia. Asegura la comodidad, la resistencia y la estética de tus sábanas con los consejos que te ofrecemos en este post.

Cómo elegir las sábanas adecuadas

El cambio de sábanas más apropiado

Pasamos un tercio de nuestras vidas durmiendo. ¿No crees que merece la pena dedicarle unos minutos a hacer la elección de las sábanas perfectas? Como verás en este artículo, el proceso para escoger tu ropa de cama con criterio se reduce a cuatro sencillos pasos.

Con todo, hay otra cuestión que también debes tener en cuenta. Las necesidades de abrigo y confort en la cama no son las mismas cada temporada. En consecuencia, la elección de sábanas más acertada es aquella que se adapta a las particularidades de cada estación. La mejor ropa de cama es, ante todo, la que te hace sentir más cómodo.

Aspectos a tener en cuenta en la elección de unas sábanas

¿No tienes ni idea de cómo elegir las sábanas más adecuadas para cada temporada? Es mucho más sencillo de lo que imaginas. Basta con tener en cuenta las cuatro características esenciales que definen a las sábanas y, en base a esas propiedades, hacer la combinación más idónea.

  1. Número de hilos: la verdadera resistencia de unas sábanas no solo estriba en su número de hilos sino en cómo este factor se combina con los restantes. Unas sábanas de 300 hilos de un buen algodón 100 % pueden ser muy efectivas. Se tiende a pensar que, cuantos más hilos, mayor calidad. Pero siempre hay que relacionar este aspecto con el material de fabricación para poder realizar una valoración real.

  2. Material de fabricación: el tacto y la suavidad de unas sábanas está en su material de fabricación. Existen muchas alternativas a la hora de escoger la ropa de cama más adecuada y todo depende de tus gustos y de tu presupuesto. El algodón egipcio es el más caro pero también el más duradero, compuesto por fibras extralargas y una textura excepcional. Inmediatamente después vendría el algodón Pima o Supima, popular por su brillo y su suavidad. Las sábanas de lino serían una solución algo menos económica pero muy recomendada para los climas cálidos, al ser más ligeras. Además, si las cuidas bien te durarán muchísimo tiempo. Por último tienes las sábanas sintéticas, que son las más asequibles de todas. Lo ideal sería combinar los materiales sintéticos con el algodón natural, pues así el precio, la textura y la durabilidad están equilibrados.

  3. Modalidad de tejido: aparte del material de base, hay que tener en cuenta cómo se ha empleado. Pueden ser tejidos más apretados como el percal, con un resultado más fresco y perfecto para cuando haga calor, denso como el de las microfibras, con el que te evitas el problema de las arrugas, ultrasuave y brillante como el satén, con su particular pincelada de glamur, o cálido como la franela, que te vendrá genial para conservar el calor entre las sábanas cuando apriete el frío.

  4. Estilo: el diseño de las sábanas es como la guinda final del pastel. Ahora que ya has asegurado el nivel de confort que estabas buscando, sólo falta que le pongas a la cama tu toque personal. Si te gustan los colores lisos, decántate por las mezclas de tonalidades dentro de una misma familia: un tono diferente, de mayor a menor, para cada una de las piezas del juego de sábanas. Y si lo tuyo son los estampados, atrévete a innovar combinando los motivos más originales, los ribetes e incluso los bordados personalizados.