Cuando llega el momento de reemplazar la cuna por la cama, es normal que te surjan algunas dudas acerca de cuál es la mejor manera de decorar la habitación de una niña. Encuentra el equilibrio entre estética y funcionalidad con los consejos de este post.

Cómo decorar la habitación de una niña

La elección de la paleta de color

Antes de elegir el tipo de mobiliario que vas a emplear en el cuarto de tu hija, tómate tu tiempo para seleccionar las tonalidades con las que quieres pintar las paredes. La selección de la paleta de color va a determinar en gran medida cómo va a ser la decoración de la habitación de una niña.

Con independencia del tamaño de la estancia o de sus características de luminosidad, se recomienda siempre el empleo de colores neutros y tonos pastel que favorezcan a la creación de un ambiente de relajación propicio para el descanso. Esto no supone una limitación a la hora de combinarlos con otras soluciones como los colores secundarios para el techo o determinadas paredes, los vinilos o el papel pintado. Por otro lado, la elección de colores neutros como el rosa pálido, el beige, los tonos anaranjados o el amarillo te permitirán crear bonitos contrastes con el resto de accesorios que escojas para la decoración de la estancia.

Decora la habitación de una niña huyendo de los tópicos

Los conceptos tradicionales de lo femenino y lo masculino hace ya tiempo que pasaron de moda. En la actualidad, decorar la habitación de una niña no consiste tanto en el empleo de estos códigos de género un tanto desfasados sino en el diseño de un espacio ajustado a su edad, a sus gustos y a su confort.

Para decorar la habitación de tu hija de la manera más apropiada, tienes que pensar de forma práctica, pero reservando siempre un espacio para la imaginación y la fantasía.

  • Establece un equilibrio entre gustos y necesidades. Deja que tu hija sea la que decida algunos aspectos como el diseño del papel de las paredes, los cuadros, los dibujos o las fotografías. Pero en cuestiones de funcionalidad, toma las riendas del proceso de decoración eligiendo el mobiliario y los accesorios que resulten más convenientes para su actividad diaria.

  • Utiliza cortinas y visillos ligeros que permitan una mayor entrada de luz. El objetivo es crear una estancia muy luminosa pero a la vez cálida. El color de las cortinas escogidas transformará la claridad que entre en la habitación para darle una tonalidad mucho más acogedora.

  • Invierte en multifuncionalidad. Con el paso del tiempo las jornadas de tu hija van a empezar a llenarse de actividades de todo tipo. Tienes que prever que esos cambios implican una mayor necesidad de espacio. Si un único mueble puede hacer las funciones de dos o más, te resultará mucho más sencillo ganarle espacio a la estancia. Las camas nido, las literas o las camas con escritorio integrado triunfan entre las niñas.

  • Utiliza elementos decorativos que apenas ocupen espacio. Uno de los recursos más habituales para decorar la habitación de una niña conservando los espacios diáfanos y ordenados es el uso de tiras luminosas. Los leds son elementos de decoración muy llamativos, económicos y seguros que por su versatilidad te permiten decorar de muchas formas diferentes. Con ellos puedes reforzar el protagonismo de esa pared en la que tu hija cuelga sus dibujos, crear un espacio de fantasía en el cabecero de la cama y conseguir efectos muy originales en cualquier rincón de la habitación.